Elías no entiende. Elias siente miedo, se intenta convencer de que el miedo es un pedazo de vacio, viene de su mente y ahí se queda. Es que el torna la mirada para abajo y se encuentra con su cuerpo físico durmiendo…. Elias piensa que esta en un sueño muy lucido, y enseguida como si estuviese cayendo de un precipicio cae al piso y siente el impacto. Está muy confundido, son las 4:00 AM y este chico no volverá a dormirse, ni esta noche, ni en las que vienen. Se queda unos minutos pensando en su cama, temblando, con incertidumbre, de saber que pasó con ese sueño. ¿Por qué fue tan real?, ¿Qué significa?. Eran preguntas que paseaban por su cabeza y le traían un camión de dudas. Cuando no aguanto mas, se levanto, prendió la computadora y empezó a buscar información usando como palabra clave “elevarse”, “abandonar el cuerpo”, y encontró bastantes testimonios y se dio cuenta de que varias de esas experiencias coincidían con la de el, teniendo en cuenta detalles que no presto atención, y se dio cuenta que habían estado. Como por ejemplo sentir un zumbido, sentir que pesaba muchísimo menos, que la consistencia de su cuerpo cambio, y el aspecto de los objetos y ambiente también. Lo que le había sucedido era un desdoblamiento, o sea un desprendimiento de su cuerpo físico. Eso quería decir que realmente el plano físico no era el único, que existían otras dimensiones. El siempre estudió sobre esas cosas, pero nunca las había vivido. Ahora tenia, además de la información, la experiencia y la certeza de que estas dimensiones existían. El comprendió que estos desdoblamientos eran cosas maravillosas, que no a todo el mundo le sucedían, y así perdió el miedo. A la noche siguiente intentó desdoblarse, y lo logro, tuvo algunos problemas, pero finalmente lo logro, se dio cuenta que si pensaba en el cuerpo físico automáticamente volvía a el mismo, tenia que concentrarse en la energía y en su cuerpo psíquico. El salió de su cuerpo y se vio durmiendo, pero decidió irse a algún lado, si es que eso era posible... no tuvo que hacer ningún impulso por salir volando de la ventana. El estudia astrología, así que decidió ir hasta Saturno, pero el decidió que en Saturno se podía respirar, el creo su propio Saturno, y así lo como lo creo, ese “Saturno” paso a existir. Con solo dar siete pasos ya había camino sobre los anillos de Saturno, y el planeta tenia el tamaño de una casa, tal como el lo había imaginado. Mientras recorría ese hermoso lugar a lo lejos vio un cuerpo caminando en sentido contrario a el, o sea acercándose. Era una mujer de pelo rojo oscuro, de estatura baja, un poco robusta pero con cara de mujer simpática. Obviamente la identificó, y era Eloisa, su fallecida ex colega, con la cual estudiaban astrología y medicina. Elias y Eloisa eran muy parecidos, tenían personalidad parecida pero a la misma vez se complementaban, pero no eran mas que amigos. El camino hacia ella, y con dar tres pasos, ya estaba al lado de ella, tal vez Elias había perdido la noción de la distancia, o la distancia en ese lugar era diferente. El le pregunto que hacia ahí ella, y ella le dijo que después de muerta, le había interesado ir a ese Saturno el cual ellos dos habían inventado… entonces los roles cambiaron y fue Eloisa la cual le pregunto a Elias que hacia el ahí, y el le explico, que era lo mismo, pero que el estaba vivo. Eloisa ya sabia que el estaba vivo. El ya no sabia que pensar, no sabia si era todo un sueño, una pesadilla, una alucinación, un espejismo, o si había descubierto otro mundo, estaba totalmente desconcertado. Elias le dijo que el volvería, Eloisa comprendió pero le dijo que algún día trajera a Lux. Elias acepto. Aunque por dentro pensó “¿como traer a Lux hasta acá, sin que piense que estoy loco?”, apenas pensó en cosas sobre el mundo físico, volvió a el. Se despertó y se puso a leer esa hoja donde Eloisa y el habían escrito sobre ese Saturno tan deseado por ellos dos. Quedo sorprendido, pero la euforia le ganaba tanto que solo quería volver a viajar, siempre a lugares diferentes. Esa noche tampoco durmió. Cuando llego la hora de irse a la casa de Lux a seguir con su proyecto sobre el insomnio, que por cierto, Lux no dormía hacia 2 meses. Cuando estaban estudiando las causas de esta enfermedad Elias le pregunto a Lux si sabia algo de viajes fuera del cuerpo. Lux se rio y dijo que si, que ya había escuchado hablar sobre viajes astrales, y que eran cosas no verdaderas, ya que nadie las estudiaba, y nadie que ella supiera las había vivido, que ella solo creía en lo que veía. Elias quedo un poco impotente porque tampoco podía obligar a Lux a creer en algo, que de todos modos, ella nunca había visto. Lo que Elias si pudo decirle fue que el hecho de que no se estudiara, ni se vendiera de alguna forma en algún comercio, o se hablara de el, era solo por que son cosas que uno a veces con el tormento de la vida en el mundo físico las toma como algo imposible y fuera de lo normal. Lux le pregunto cual era el origen de la pregunta, y obviamente el le contó. Ella se quedo pensativa pero no del todo convencida.. Elias siguió con su historia y le conto que se encontró con Eloisa, y que ella quería verla. El le dijo que con el intento no iba a perder nada, pero que para hacer esto ella tenia que creer, si no creía, no funcionaria, tenia que abrir la posibilidad de irse a otro mundo. Lux le dijo que si pero que ella no podía creer si realmente no creía en eso. Más tarde, cuando se fue a dormir, ella visualizo un espíritu que no pasaba los doce años diciéndole “Abrite, cree” el niño se rio. Ella enseguida comprendió que el niño le hablaba sobre esos viajes afuera del cuerpo.. .y por un momento creyó, pensó que si había visto un niño ahí, ya fuera una alucinación u otra cosa, también podía creer en eso. Entonces empezó a visualizar la energía en el vacio, a captar el zumbido, y a aplicar la técnica que le había enseñado Elias. Y enseguida pudo, cuando ella salió de su cuerpo, se vio acostada, y se le vino a la cabeza cual seria la reacción anatómica ante el desprendimiento, por lo cual volvió a su cuerpo físico. Lo intento de nuevo y se sintió rara, pero solo se ordeno a si misma irse a ese planeta inventado por Elias y Eloisa, y con solo el deseo, apareció ahí. Estaban ahí, los dos hablando, pero al lado de Elias, estaba un niño, el mismo niño que vio Lux antes de desprenderse de su cuerpo físico. Se pregunto quien era ese niño. Nadie le dirigía la palabra al niño, solo Eloisa lo miraba. Era como si fuera un sujeto invisible solo visible para los ojos de Eloisa, era inexistente para Elias. Lux no supo que pensar en ese momento, ¿Quién era el niño?, ¿Por qué nadie le hablaba?, ¿Por qué había aparecido anteriormente?, ¿Ese niño existía en el mundo físico? Y en ese preciso momento Lux volvió a su cuerpo físico, porque pensó en el mundo físico. Sintió frustración. Pero no alcanzaba para estar triste; ella había descubierto otro mundo. Empezó a relajarse nuevamente y emprendió camino hacia Saturno. Esta vez, en vez de abrir la puerta, atravesó el techo unos cinco pisos, ella vivía en el decimo, y visualizo el cielo un rato. Lo vea brillar mucho más, era mucho mas azul, las estrellas no eran puntitos brillantes, realmente tenían forma de estrella y brillaban más de lo normal. Eran hermosas, pero ella debía ir a Saturno. Dio un salto y dijo “a Saturno” y ahí apareció. Pero solo estaba Eloisa. Se pusieron a hablar y Eloisa parecía muy feliz y sorprendida por que Lux había logrado desdoblarse; Lux había creído en la posibilidad de abandonar el cuerpo. Estaba muy orgullosa. Enseguida Lux, un poco confundida, le preguntó quien era ese niño, y le conto lo que había sucedido mientras ella estaba en su casa. Eloisa, mientras se reía le dijo “Ese niño, se llama Enzo” mientras decía la palabra “Enzo” con las manos hacia como si fuera “Enzo” entre comillas. Es decir, este niño se llamaba Enzo, pero no era realmente Enzo. ¿Y si no era el, quien era?. Ella le explico que este niño era Elias en otra dimensión. Que no a todos nos pasa de esta manera, pero Elias, en otra dimensión, es el en su infancia, tal vez cuando muera, si es que visita algún lado, tenga otra imagen, pero en este momento su cuerpo psíquico en otra dimensión, es un niño, porque sus mejores tiempos, los paso en la infancia, y el cree que cuando el era niño eran mejor que ya adulto. Pero Lux no entendía, porque estaba el actual Elias, y el de su infancia? La respuesta era fácil, los dos son el mismo, y no quiere decir que uno sea el físico y el otro el psíquico, solo que a donde fuera Elias, iría Enzo. Y algún día tal vez, y tal vez no, el se de cuenta de que ese niño siempre está con el cuando sale de su cuerpo, o quizás el no lo vea. Eloisa tuvo una gran idea y fue proponerle a Lux que le preguntara a Elias si el alguna vez había visualizado a un niño al lado o cerca de el en alguno de esos episodios. Apenas Lux escucho lo que le dijo, volvió a su cuerpo físico, porque pensó en el. De todas formas, ya había hecho todo lo que tenia que hacer.
Al otro día, mientras Elias y Lux desayunaban en la casa de Elias, el le confeso a ella que el luego de abandonar Saturno decidió ir a la casa de un amigo de el. Pero el tenia una duda..una curiosidad, el siempre sentía una compañía constante, al principio sintió que esa dimensión lo hacia ser más feliz y de ese modo sentirse más seguro, pero, era una compañía demasiado real, demasiado familiar, única y confiable. Lux le explico lo que le había dicho Eloisa. Se fijaron en una fotos de la infancia de Elias, y si, era el. Pero, ¿Por qué Elias nunca había visto a su otro cuerpo psíquico? , Lux le respondió: no te olvides que solo existe un Elias. Y tenia razón. De todas formas Elias quería ver a su otro cuerpo psíquico llamado Enzo. Elias se reía por que le había puesto Enzo, se preguntaba si ese nombre se lo puso el mismo o Eloisa, pero de todas formas no le molestaba. El sabia que en esa otra dimensión, sus ideas y lo que veían, era lo mismo, y si no lo era, lo creaba así. En esa dimensión todo era posible, el dominaba absolutamente todo, y era consiente de ello. Entonces esa misma tarde decidió tomar una “siesta” y no ir a Saturno esta vez. Se acostó, se relajo, y ya no necesitaba mas que eso para salir de su cuerpo. El pensó “voy a saltar, y cuando salte, voy a estar con Enzo.” El salto, y cayo en el mismo lugar. Estaba en ese preciso instante caminando por el cuarto de invitados. Estaba más que claro que ese salto inmóvil era porque Enzo estaba al lado de el. Solo tenia que prestarle atención. El miró al lado de el, y si, tenia a un niño, con un color de piel basado en el violeta, pero color claro. Se veía borroso y en el contorno de su piel tenia una capa brillante de un color violeta, seguramente una de las cosas mas bella que había podido apreciar a lo largo de su vida. Se miró el brazo, y vio que tenía el mismo brillo. Empezó a pasar la mano por los objetos que brillaban con otros colores, y los contagiaba con el suyo. El niño miraba atentamente como diciendo “soy, voy a ser, y fui esto” en su mirada se reflejaba un aprendizaje. El niño estaba aprendiendo y estaba fascinado. El niño era el. Elias siempre había querido viajar a Paris y ver la torre Eiffel. Entonces no demoro en salir volando por el cielo y apreciar la vista panorámica. Pensó en que quería dejar de volar y aterrizar en la torre Eiffel, y así fue. Ya se había hecho la noche en Francia así que no había mucha gente allí. Elias volvió a s cuerpo físico. No tendría que haber pensado en eso. Cuando se despertó pensó que, si cada vez que pensara en el mundo físico volvería a el, también podría, estando en el mundo físico, pensar en esa otra dimensión y entrar en ella mientras camina por la calle. ¿Pero donde quedaría su cuerpo físico? Y además, ¿eso seria posible? No hay problema, no dudo en intentarlo. Salió a caminar por la calle y pensó en la otra dimensión y sintió un cosquilleo y una fuerza interior, pero no se deprendió. El pensó que eso no sucedía por que en su inconsciente el no quería salir, porque no quería dejar a su cuerpo físico en ese momento. Además, quiera o no, para Elias, el mundo físico es su dimensión materna. Es decir; ahí tiene todo. Y en la otra tiene más que todo, pero aun así, el conocía mejor el mundo físico. Es una lástima que recién ahora el conozca esta dimensión, porque en mi opinión, es mejor la otra dimensión.
Paso el tiempo y Lux y Elias estudiaban mucho sobre estos viajes fuera del cuerpo, lo estudiaban desde todo punto de vista, y obviamente, nunca dejaban de hacer viajes individuales y colectivos. Viajaron por donde siempre desearon y su punto de vista respecto a la vida, su estado de conciencia habían cambiado totalmente, por alguna razón los dos eran más felices, cualquier responsabilidad o problema eran fáciles de manejar y no se abrumaban ni estresaban por nada.
Un día volvieron a visitar a Eloisa. Ellos hacia tiempo que no iban a Saturno. Elías había ido alguna vez, pero no frecuentaban ahí. Lux pensó en como se sentiría Eloisa y enseguida fueron a visitarla. Ella no estaba triste, ni enojada. Estaba feliz. Nos comprendía... Eloisa tampoco vivía en Saturno, también tenia otras amistades psíquicas. Nos dijo que quizás no la volveríamos a ver por ahí, pero que la buscáramos algún día. Eloisa nunca le dirigía la palabra a Enzo pero siempre lo miraba con cara de orgullo y eso ponía muy feliz a Elías. Antes de que Eloisa se fuera Lux no se olvido de agradecerle a Eloisa por devolverle el sueño, ella ya no tenia insomnio gracias a los tres. Ella no estaba enferma, necesita tan solo tranquilidad para volver a seguir un sano ritmo. Eloisa siguió su camino. Enzo, Elias y Lux siguieron viajando, conociendo, investigando y disfrutando sobre los viajes y otras dimensiones, conocieron nuevas técnicas y decidieron mantenerlo todo como un secreto, ya que por alguna razón el tema estaba tan escondido. Siguieron con su vida pero comenzaron a ser más concientes de las cosas que los rodeaban, y por supuesto mantuvieron la conciencia en el mundo físico y no distorsionaron la realidad. Nunca dejaron de buscar y encontrar a Eloisa, y aun cuando Lux y Elias murieron y abandonaron el mundo físico, siguieron concientes, en esa dimensión que gracias a sus almas conocieron.
--- Hecho para Francisco y para nadie más que Francisco ---
2 comentarios:
y si era solo para él para que me lo mandaste?
...Ay bueno Guido, no busques pelea!!!
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