Hoy es martes. Mañana es miércoles...ayer fue lunes. ¿Pero quién dice? Estuve toda la vida, pensando, hasta deprimiéndome, por esos siete días. Hoy día, no sé si quiero que pasen lento, o que simplemente sean días, o que no pasen. Pronto no pasarán, por lo menos para mí. Y creo que eso es lo que me lleva a hoy, estar acá, escribiendo. Tengo cáncer en mis pulmones, y los médicos dicen que se está esparciendo. Cuando tenés cáncer te hacen quedarte en reposo; osea, te quedan, quien sabe, una semana de vida, un mes, tres días… y te mandan a hacer reposo. No te dicen: “Señor/a, vaya a hacer lo que nunca pudo hacer, solo diga a donde, que vamos a buscar su cadáver” No. Te hacen pasar en una camilla comiendo mierda. Es un claro reflejo de que para ellos la idea es vivir más. Pero, a mi no me preguntaron si quería vivir más, tampoco tengo fuerza para irme corriendo. La cosa es que si, quiero vivir más, pero solo si el mundo así lo quiere. Tengo cáncer, en los pulmones, y quien sabe donde más. Está claro que el mundo no quiere que yo viva. Y está bien, tengo 56 años.
Los médicos creen que estoy loco, porque les pido cosas insólitas. No estoy loco. Quiero vivir. Está mal?. No sabría decirlo…nunca supe diferenciar el bien del mal, creo que la fina capa que los separa, es igual a su sufrimiento, de los dos.
*PARA LOS QUE LEEN, QUEDENSE TRANQUILOS Q NO TENGO CANCER, ES UN RELATO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario