puedo oler las huellas del porvenir
pero no puedo dejar de escuchar las pisadas del olvido que no quiere desaparecer,
el existir se vuelve mi elixir, y el exilio de mis pensamientos con mi mente parece dar sus frutos tan rápidamente
sin embargo es todo como la copa de un arbol que pareciera imposible de separar
cada hoja determinando una silueta que, si se hubiese querido hacer, nunca se hubiese hecho
hoy conoci al amor
bruto pero simpático
hablamos un poco, pero se fue y no me dejo nada
y cuando quise recordarlo
no sabia su nombre.
ese es mi elixir.
pero no puedo dejar de escuchar las pisadas del olvido que no quiere desaparecer,
el existir se vuelve mi elixir, y el exilio de mis pensamientos con mi mente parece dar sus frutos tan rápidamente
sin embargo es todo como la copa de un arbol que pareciera imposible de separar
cada hoja determinando una silueta que, si se hubiese querido hacer, nunca se hubiese hecho
hoy conoci al amor
bruto pero simpático
hablamos un poco, pero se fue y no me dejo nada
y cuando quise recordarlo
no sabia su nombre.
ese es mi elixir.
2 comentarios:
Qué bueno cuando surge así...
A mi me pasó algo similar hace un par de findes.
cuando se fué...no sabía más que el nombre. Mientras me puse a tocar el tambor repique, se me olvidó lo de pedirle el mail, el teléfono o algo de eso. Está bueno cuando las cosas surgen por sí mismas...
fundamental no entreverarse.
Aunque cómo estaría enredarse...
mucho mejor.
Un abrazo,
celebro esos momentos intensos del conocimiento mutuo.
Nicus
:) claro q si
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