martes, 18 de junio de 2013

-- El canto de la empatía --

A veces lloro.
Lloro por el silencio,
del pavimento y el horizonte viviente,
por su pulcra impunidad,
por su aceptado desprecio,
Por su ensañamiento con su suciedad
por su pulcra impunidad.
A veces lloro
no sé porqué.
Por su verbo
que pierde por acumulación
que pierde por llevar tantas cocardas
que su cuello le pesa,
pero brilla.
A veces lloro
y lo entiendo todo.
El odio que les sonríe
a mi me apuñala;
soy la equivocación
Soy el ciego
El que no ve,
el que todo lo siente.
Soy el que te debe las disculpas
por no entender tu violencia.
Soy el humano que ha pasado de moda,
soy tu rabia ferviente,
la que mejor ha de desaparecer.
A veces sonrío,
y ahi lo entiendo todo.


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