viernes, 13 de septiembre de 2013

Una mujer mirando por la ventana

Los arboles parecían borrachos, pero alegres, como dopados. Ellos bailaban una lenta música, todos coordinando, y se veia como que esa danza iba dirigida hacia el suelo, o quien sabe, a los peatones. Las plantas mas chicas y las flores -aunque pocas- parecian intentar seguirles el ritmo con admiración, aunque otras tenían una dignidad muy dura y se quedaban quietas, testigo de la fiesta..y sin embargo nadie hacia nada. Todos seguian caminando, pero los arboles seguían estrechando sus copas al cielo y las plantas seguian moviendo sus iris a donde fuera que se movieran los arboles.

No hay comentarios: