No entiendo aún
porque apareciste
ese día no te llamé
no te busqué
Apareciste
pensé:
"qué lindo, qué agradable"
¿Para qué viniste?
Si no merecés
que alguien empuñe
su puño y letra
para hacerte un poema
Si no merecés
que ninguna música
interrumpa el silencio
para recordarte
Si no merecés
que ningun pintor
agite su mano
para deslizar
sobre un lienzo
nada de tu cuerpo
Merecés si
el olvido
el tremendo olvido
de quien te recuerda, si
pero como un mal sueño
del que ya
se ha despertado
Merecés si
que te recuerde
como la pesadilla
de un niño
que despierta
con miedo en su alcoba.
Qué pena
que lastimes
con tu dolor
Qué pena
que no puedas
con tu dolor
Qué pena
que seas
como sos
Qué pena que te conocí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario