jueves, 8 de octubre de 2020

tu silencio, una flecha

 No entiendo aún

porque apareciste

ese día no te llamé

no te busqué

Apareciste

pensé: 

"qué lindo, qué agradable"

¿Para qué viniste?

Si no merecés 

que alguien empuñe

su puño y letra

para hacerte un poema

Si no merecés

que ninguna música

interrumpa el silencio

para recordarte

Si no merecés

que ningun pintor

agite su mano

para deslizar

sobre un lienzo

nada de tu cuerpo


Merecés si

el olvido

el tremendo olvido

de quien te recuerda, si

pero como un mal sueño

del que ya 

se ha despertado

Merecés si

que te recuerde

como la pesadilla

de un niño

que despierta 

con miedo en su alcoba.


Qué pena

que lastimes

con tu dolor


Qué pena

que no puedas

con tu dolor


Qué pena

que seas

como sos


Qué pena que te conocí.

No hay comentarios: